Empresas unicornio: la nueva forma de hacer negocios en el mundo liderada por China

Todos hemos escuchado alguna vez la palabra startup (empresa emergente), esquema de negocios en que una empresa se encuentra en una etapa temprana de formación donde aún no es capaz de contar con los recursos suficientes para producir excedentes de forma autónoma. Las startup se han hecho conocidas por crear mecanismos comunitarios de financiamiento, donde individuos u otras empresas proceden a financiar la empresa a cambio de participar en las ganancias futuras del emprendimiento. Sin embargo, en los últimos 10 años un tipo particular de startup ha ganado considerable atención y fue precisamente el esquema de empresas que nos cambió la vida, las empresas unicornio.

Una empresa unicornio es un tipo de startup que a pesar de estar en sus primeros años de vida ya se encuentran valoradas en 1.000 millones de dólares. Estas empresas son intensivas en el uso de tecnología e innovación y se les llama unicornio porque a pesar de su valoración positiva no generan resultados positivos en el corto plazo. El concepto fue acuñado por Aileen Lee, fundador de Cowboy Ventures, quien a finales de 2013 publicó un artículo sobre cómo aprender de las empresas de un billón de dólares. Según Lee, las empresas unicornio son corporaciones “que pasan de ser algo lejano y complicado a algo mágico, simpático, raro y potente”. Este tipo de empresas viene a crear una nueva forma de interactuar con nuestras necesidades en el mercado, a la vez que se saltan a los intermediadores clásicos a quienes compramos bienes o servicios. Dos ejemplos clásicos son Spotify (de propiedad sueca) y Uber (norteamericana), empresas que detectaron que las personas poseen la necesidad de escuchar música sin límites (como comprar los discos de cada artista que quieren escuchar) o transportarse a cualquier hora sin depender del transporte público o de poseer un auto propio (convirtiendo así a todos los propietarios de autos en taxis personalizados).  Ejemplos de redes sociales como Instagram o Twitter también son casos de empresas unicornio que debieron primero crear un nuevo esquema de interacción en la red antes de hacerse masivas al nivel actual, donde un mal comentario o noticia falsa en Twitter o Instagram puede costarle la carrera pública a alguien (como lo fue el caso de Donald Trump y la publicación de noticias falsas en Twitter, quien terminó borrando su cuenta de forma permanente).

Lo interesante de este esquema de negocios es que es fácilmente replicable si se posee la infraestructura tecnológica y educacional necesaria. Para el caso chino, tomó poco tiempo para que se viese en esta forma de hacer empresa no solo una manera de crear ingresos masivos sino de competir internacionalmente. En una primera fase, las Empresas de Propiedad Estatal (SOE, por sus siglas en inglés) crearon empresas basándose en la satisfacción de necesidades de sus ciudadanos (como lo fue el caso de la cooperativa Huawei, ahora líder mundial en tecnología o el caso del gigante desarrollador de software Tencent). Cuando estas SOE cumplieron su primer ciclo, sus excedentes se utilizaron para financiar empresas unicornio subsidiarias. En el caso particular de Huawei, fue el caso de la empresa unicornio Xiaomi, empresa cuyo rol actual es liderar la innovación tecnológica en uso de hardware de gama media y baja. En la actualidad el esquema es libre, vale decir, ya existe la infraestructura para poder replicar cualquier proyecto que implique crear una nueva forma de satisfacer las necesidades de los consumidores.

¿Cómo las empresas chinas se han insertado en la competencia actual de las empresas unicornio? Para junio de 2019 se inscribieron 494 empresas unicornio, 203 de las cuales eran de propiedad china. Para esos años, la propiedad de las empresas Ant Financial (número uno del pago electrónico y propiedad del gigante Alibaba), Bytedance (creador de la aplicación de videos TikTok) y Didi Chuxing (reserva de vehículos con chófer) era de 280.000 millones de dólares (Portafolio, 2019). Las empresas chinas han aprendido del esquema imitativo de las grandes empresas coreanas y japonesas en que, más que crear una nueva forma de hacer las cosas, es mejor invertir en mejorar las capacidades de los emprendimientos ya existentes. Por ejemplo, la empresa Alibaba (símil chino de la gigante Amazon) ha ofrecido una experiencia masiva y amable a los consumidores a lo largo del globo, en lugar de diseñar un esquema nuevo de negocios y exclusivo para usuarios norteamericanos, europeos y de contados países latinoamericanos. DiDi Chuxing (símil chino de Uber) ofrece un servicio de transporte que en un inicio integró a taxis colectivos y propietarios de autos, práctica que luego sería asimilada por su competencia (Uber, Cabify). Wechat es otro caso exitoso de adaptación imitativa para el caso de la empresa Whatsapp, en que la app ofrece no solo la posibilidad de intercambiar archivos, chats o llamadas, sino de realizar transferencias de dinero entre usuarios, pagos vinculados a la cuenta corriente, compra de un variopinto de bienes y servicios que responden al contexto de un consumidor chino que ya asume como normal hacer todo desde su celular. Finalmente, los sustitutos de las aplicaciones Twitter, Google y Youtube encuentran sus símiles en Weibo, Baidú y Youku, aplicaciones que poseen a lo menos 500 millones de usuarios y vinieron a responder al vacío que las firmas norteamericanas dejaron frente al mercado asiático.

El modelo de empresa unicornio ha sido un modelo exitoso para el desarrollo constante de innovaciones por medio del uso de tecnología. Los usuarios, cada vez más expectantes a la aparición de nuevas formas de interactuar en las RRSS y de consumir en la red son altamente sensibles a estas nuevas formas. Al igual que Japón y Corea del Sur supieron leer el contexto en que la imitación y perfeccionamiento de negocios establecidos en sus territorios durante los 70’ los llevó a ser las potencias que hoy son. No es coincidencia que la aplicación más popular del momento sea TikTok, creada por el gigante Tencent y que se hiciese aún más popular bajo la amenaza de bloqueo de su uso en Estados Unidos a menos que fuese vendida a ese país. China ha sabido leer bien que, mediante una política prudente de ahorro e inversión, ahora es capaz de ofrecer un número considerable de experiencias de interacción y consumo en la red, insertándose correctamente en la 3era ola tecnológica.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s